Sonreir es lo primero. Ante cualquier circunstancia, en cualquier hecho de la vida, por un lado existe el hecho, y por otro, la manera en la que nos enfrentamos a ese hecho. Nuestra actitud ante la vida determina en gran parte nuestra experiencia vital.
Ayer, durante la noche en blanco, experimenté más que nunca esa realidad. Lo hice gracias al ambiente de la calle, gracias a los abrazos que regalaban en Larios…
También gracias a un gran tipo que vi mientras me dirigía a Constitución…
Lo hice gracias a los alumnos de la escuela de arte de San Telmo, y a su instalación “It´s raining smiles”, que es la portada de este Post. También gracias a los alumnos de la escuela de arquitectura de Málaga, y a su instalación “lluvia de sonrisas”, una muestra palpable de que podemos darle la vuelta a la realidad en la que vivimos…

LLuvia de sonrisas, Arte en la calle de los alumnos de la escuela de arquitectura de Málaga en "La noche en blanco" de Málaga
Llegué a casa contento, con esperanzas renovadas en la juventud, en mi ciudad y en el futuro. Llegue a casa optimista. Llegué, en definitiva, con una sonrisa. El ambiente en la calle transpiraba positivismo. Gracias a todos los que ayer hicieron esto posible. Y ánimo a todos para seguir haciéndolo hoy, mañana y siempre.



















